Del 13 de julio al 15 de agosto de 2026, la Casa Madre de las Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento, en Cuernavaca, Morelos, fue escenario del Consejo Especial Consultivo e Informativo (CONECI) 2026, vivido bajo el lema: «Profundizar y discernir en el Espíritu el tesoro de nuestro carisma, dejándonos transformar por el Evangelio», y con la cita bíblica que iluminó este encuentro: «Conservar lo que se nos ha confiado, con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros» (2 Tim 1,14).

Durante estas semanas, las hermanas participantes vivieron este encuentro como un verdadero kayrós, un tiempo especial de gracia en el que fueron convocadas a orar, dialogar y discernir juntas, buscando profundizar en el tesoro del carisma recibido y descubrir los caminos que el Señor continúa abriendo para el Instituto.
Uno de los grandes frutos del CONECI fue la experiencia de comunión en medio de la diversidad cultural. La convivencia, el compartir las experiencias, retos y esperanzas de las distintas regiones, así como las aportaciones recibidas durante el encuentro, ayudaron a las hermanas a enriquecerse mutuamente y a crecer en el amor al carisma que las une. En este camino contaron también con las luces ofrecidas por el P. Damián Ortega, la Dra. Stella Cabildo y el P. Alberto Anguiano.

Un camino de reflexión y renovación
A lo largo del encuentro, las hermanas dedicaron un amplio espacio a la oración, la reflexión y el discernimiento comunitario en torno a diversos aspectos de la vida y misión de la Congregación. Estos momentos permitieron reconocer con gratitud el camino recorrido, compartir experiencias entre las distintas regiones y descubrir juntas nuevos caminos para vivir con mayor fidelidad y profundidad el carisma recibido.
Todo lo discernido se vivió en continuidad con el camino emprendido por la Congregación en los últimos años, especialmente a partir del VIII Capítulo General de 2022, renovando el compromiso de seguir creciendo en la vida espiritual, la formación, la comunión y el servicio.

En continuidad con el camino del VIII Capítulo General
El discernimiento realizado durante este CONECI no constituye un camino aislado, sino que se inserta en el proceso que la Congregación viene recorriendo. En particular, se reconoció la vigencia de las líneas conclusivas del VIII Capítulo General de 2022, entre ellas la búsqueda de una mayor profundidad espiritual, la formación integral, la cultura de evaluación y autoevaluación, la actualización de las Constituciones, la interculturalidad y un ejercicio de la autoridad marcado por la humildad, la cercanía y el espíritu de servicio.
Así, el CONECI 2026 se vivió no como un punto final, sino como una nueva oportunidad para reemprender el camino con renovado fervor. Las hermanas concluyeron este tiempo sin respuestas cerradas ni diagnósticos definitivos, pero con un corazón ensanchado por la gracia de haber orado, dialogado y discernido juntas, fortaleciendo el sentido de pertenencia a esta gran Familia Misionera.

Custodiar y hacer crecer el tesoro recibido
Al concluir este Consejo Especial, queda renovado el compromiso de custodiar con fidelidad creativa el tesoro del carisma y hacerlo crecer en cada comunidad y apostolado. Lo vivido en la Casa Madre está llamado ahora a hacerse vida en cada región: en una formación que transforme, en un gobierno que sirva y acompañe y en una administración que custodie con rectitud los bienes confiados.
Con el corazón agradecido, las hermanas fueron invitadas a regresar a sus respectivas regiones con la certeza de que no caminan solas. Nuestra Madre, que desde hace 45 años goza y ora ante el Padre por su Instituto, y Santa María de Guadalupe, bajo cuya Promesa se colocaron desde el inicio, continúan acompañando el camino de la Congregación.

El CONECI 2026 concluye así como una experiencia de gracia, comunión y discernimiento, con la mirada puesta en el futuro y el deseo de seguir respondiendo con generosidad a la llamada del Señor: «hacer lo que Él nos diga», como Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento, custodias fieles y gozosas de un carisma que continúa vivo y fecundo.






