Comunidades de todo el mundo celebran el DOMUND 2026

El pasado domingo, las comunidades de nuestra congregación se unieron a la celebración del DOMUND, la Jornada Mundial de las Misiones. Misas, rosarios misioneros, encuentros con niños y jóvenes, presentaciones y proyecciones del documental Me Miró, sobre nuestra fundadora, la Beata Madre María Inés Teresa, dieron vida a esta jornada en distintos países.

En Arandas, Jalisco, la Casa de Arandas celebró con los niños del Decanato Beato Luis Magaña Servín. También participaron el CAI María Inés de Santa Rosa, Costa Rica; el noviciado de Costa Rica; CEFIMMI en Chiapas, junto con los chicos de catequesis y las jóvenes del internado; y las comunidades de Monterrey, Mazatlán, Atotonilco, Cuernavaca y Maywood.

En Cuernavaca, la Casa Noviciado compartió la misión con niños de catequesis y feligreses de la parroquia de San Felipe de Jesús. En Santa Ana, California, se rezó el rosario misionero. En Gardena, California, las hermanas dieron a conocer a Madre María Inés y prepararon la transmisión de la película en pantalla grande. La comunidad de Santa Ana presentó Me Miró en la parroquia de San Norberto y en el auditorio de su escuela.

La celebración también llegó a Pamplona, Benalup-Casas Viejas, Coopevega, Irlanda y la Casita de Nazaret, donde se ofrecieron oraciones y sacrificios por la extensión del Reino de Cristo. Desde Vietnam, Jakarta y Corea se compartieron saludos, rosarios misioneros y actividades con jóvenes. En Corea, durante un retiro de los vanclaristas, dos jóvenes iniciaron su camino como prevanclaristas y los demás renovaron su compromiso durante la Santa Misa.

En Rusia, las comunidades de Saratov y Pyatigorsk vivieron estos días con especial entrega. Las hermanas de Pyatigorsk realizaron dos jornadas misioneras: el sábado recorrieron 600 kilómetros para visitar las parroquias de Blagoveshchenka y Stavropol, donde celebraron la Santa Misa y animaron la liturgia. Al día siguiente, compartieron el documental de Madre María Inés en las parroquias de Pyatigorsk y Novopavlovsk.

También se unieron las comunidades de la Nunciatura Apostólica en Monrovia, Liberia, y de Nigeria, donde las hermanas celebraron junto a Madre Martha y dos consejeras generales.

Esta jornada recordó el mandato misionero de Cristo a la Iglesia y el testimonio de la Beata Madre María Inés Teresa, quien atravesó campos y mares para extender el Reino de Dios. Su deseo sigue animando a nuestras comunidades: que todos conozcan y amen a Cristo, porque urge que Cristo reine.

Nuestros patrones
San José

San José fue el esposo de la Virgen María y el padre adoptivo de Jesús. La Biblia nos lo presenta como un hombre bueno, justo y trabajador. Era carpintero y artesano, y con su esfuerzo cuidó y sostuvo a la Sagrada Familia.
Su vida nos enseña el valor del trabajo hecho con amor y dedicación, y cómo desde lo sencillo se puede colaborar en los planes de Dios.
San José es patrono de toda la Iglesia, y también es copatrono de nuestra Congregación, las Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento. Desde los inicios, Madre María Inés lo eligió como protector de esta obra misionera, confiando en su ayuda y guía para acompañar a los misioneros en su camino.
Hoy seguimos sintiendo su cercanía, su silencio lleno de fe y su protección como padre amoroso.

Nuestros patrones
Virgen de Guadalupe

La Virgen de Guadalupe se apareció en 1531 a Juan Diego, un hombre sencillo y creyente, en el cerro del Tepeyac (hoy parte de la Ciudad de México). Le pidió que se construyera un templo en ese lugar, como muestra de su amor y cercanía con su pueblo.
Desde entonces, la Virgen de Guadalupe es una madre muy querida, especialmente por los pueblos de América Latina. Ella es un símbolo de consuelo, esperanza y ternura para quienes confían en su intercesión.
Para nosotras, las Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento, la Virgen de Guadalupe tiene un lugar muy especial. El 12 de diciembre de 1930, durante su profesión religiosa, nuestra fundadora Madre María Inés Teresa vivió una experiencia espiritual profunda: sintió en su corazón que la Virgen le prometía acompañarla en su misión y darle las gracias necesarias para tocar los corazones de muchas personas
Desde ese día, María de Guadalupe es nuestra patrona y madre espiritual, y sabemos que camina con nosotras en cada paso de nuestra vocación misionera.

Alegría

Misioneras Clarisas - Alegría

La alegría es una marca que queremos llevar siempre. Nuestra sonrisa no es solo por fuera, es una expresión de lo que sentimos por dentro: una gratitud profunda por ser llamadas por Dios y amadas por Él. Esa alegría brota de sabernos suyas, de saber que nuestra vocación es un regalo.

Eucaristía

Misioneras Clarisas - Eucaristía

Para nosotras, Jesús en la Eucaristía lo es todo. Él es quien nos guía, quien nos ama y nos da fuerza. La misa, la adoración, y todo lo que rodea al Santísimo Sacramento es el centro de nuestra vida. Es el alimento que nos nutre el alma y el corazón.

Mariana

Misioneras Clarisas - Mariana

Tenemos un cariño muy especial por la Virgen María. Ella es nuestra Madre, nuestra guía y nuestro refugio. En especial, reconocemos a la Virgen de Guadalupe como nuestra patrona. A Ella le confiamos nuestros sueños, nuestras misiones y la conversión de las almas.

Misionera

Misioneras Clarisas - Misionera

Nuestra forma de ser misioneras no siempre es viajando o predicando con palabras. Muchas veces nuestra misión es rezar, ofrecer sacrificios y estar disponibles para ayudar en la conversión de los corazones. A través de la oración y el servicio, buscamos acercar a las personas al amor de Dios.

Sacerdotal

Misioneras Clarisas - Sacerdotal

Sentimos que Jesús nos invita a seguirlo muy de cerca, como lo hizo en su vida pública, entregándose completamente a los demás. Nosotras también queremos vivir así: dándonos sin reservas y agradeciendo la oportunidad de ofrecer nuestra vida por amor, igual que lo hizo Él. Queremos ser una especie de «ofrenda viva», unidas a Jesús Sacerdote, para el bien de todos.