
El pasado 10 de octubre celebramos con alegría y gratitud los 50 años de vida religiosa de nuestra Hermana Melania Maer, MC
En esta fecha especial damos gracias a Dios por el don de su vocación y por la fidelidad con la que la ha acompañado a lo largo de todos estos años. Su perseverancia es un testimonio de confianza, entrega y amor al Señor y a la misión de nuestra congregación.
Medio siglo de vida consagrada representa una historia de servicio, oración y disponibilidad. A través de cada etapa, la Hermana Melania ha continuado respondiendo a la llamada de Dios, sostenida por su gracia y acompañada por la comunidad y por tantas personas que han compartido su camino.
Como familia religiosa, nos unimos a su acción de gracias y pedimos al Señor que siga fortaleciendo su vida y renovando en ella la alegría de la vocación. También agradecemos a todas las personas que han acompañado su misión con cariño y oración.
Les invitamos a unirse a nosotros en la oración por nuestra Hermana Melania, para que Dios le conceda salud, paz y abundantes bendiciones, y le permita continuar dando testimonio de su amor y fidelidad.






